Dicen que las segundas partes de las películas nunca llegan a ser tan buenas como las primeras, aquí el tiempo será testigo, porque la segunda recién comienza a filmarse. Por lo pronto la aceptación del recurso de Amparo que Ángel Maza presentó ante la Corte Suprema de Justicia de La Nación, fue un baldazo de agua fría para todos los que de alguna forma participaron de ese histórico Juicio Político. Cabe aclarar que el fallo no versa sobre si la destitución estuvo bien o no; simplemente se remite a tratar el tema de la inhabilitación para ejercer cargos públicos, lo que le impedía a Maza ser candidato en las próximas elecciones. En ese sentido la Suprema Corte alegó un error en el procedimiento de los diputados, y es en el texto del propio fallo que surge un gran responsable de este error, el entonces diputado Alberto Paredes Urquiza, quién siempre despertó suspicacias en las huestes del bederismo por haber sido funcionario mazista hasta la última hora. Paredes Urquiza, abogado experimentado, fue quién pidió, según el fallo, que “se excluya la solicitud de inhabilitación dado que esto –decía en aquella oportunidad- no es un pronunciamiento que le corresponde a la Sala Acusadora, le corresponderá en su caso a la Sala de Sentencia”. Así sucedió y este pedido del diputado-abogado miembro de la Sala Acusadora, fue aprobado por sus colegas; en este procedimiento se basó la Corte Suprema, interpretando que a Maza no se le dio así la posibilidad, de que se defienda de la inhabilitación. “Del expediente de juicio político surge que dicha sanción (la inhabilitación) fue incluida en la sentencia dictada el 17 de abril de 2007, pero que no fue adecuadamente votada conforme constitucionalmente se requería, lo que se traduce en una afectación del derecho de defensa del recurrente”, dice textualmente el fallo. Varios hombres cercanos al Gobernador piensan hoy que Paredes Urquiza lo hizo “a propósito” ;es decir que “vaya a saber con qué motivación - se preguntan- provocó que sus compañeros pisaran el palito, para dejarle camino abierto a Maza al recurso de Amparo, ante una destitución que ya era inevitable”, según Diario Provincia. El supuesto acuerdo de Paredes Urquiza con Maza, para dejarle esa ventanita o ventanal abierto, puede ser el primer capítulo de una novela que recién comienza, y cual culebrón de la siesta, promete pasiones encontradas, traiciones y odio por doquier. Como si fuera poco, Maza utilizó en una conferencia de prensa una frase ya clásica en él: “tiempo al tiempo”, dijo; y fue cuando los periodistas le preguntaron acerca de una posible candidatura suya. Los estudiosos del discurso mazista aseguran que cada vez que dijo eso, significó un “sí voy a ser” rotundo. Para algunos mazistas el camino es la alianza con Menem, lo que les “aseguraría un piso de votos fundamental para encarar cualquier elección”, afirman. Para dirigentes de otros sectores políticos, Maza ya “no tiene” posibilidades; “la gente no vota para atrás”, dicen.
lunes, 12 de octubre de 2009
INDICAN AL DIPUTADO PAREDES URQUIZA COMO EL GESTOR QUE "SALVÓ" A ANGEL MAZA.
Dicen que las segundas partes de las películas nunca llegan a ser tan buenas como las primeras, aquí el tiempo será testigo, porque la segunda recién comienza a filmarse. Por lo pronto la aceptación del recurso de Amparo que Ángel Maza presentó ante la Corte Suprema de Justicia de La Nación, fue un baldazo de agua fría para todos los que de alguna forma participaron de ese histórico Juicio Político. Cabe aclarar que el fallo no versa sobre si la destitución estuvo bien o no; simplemente se remite a tratar el tema de la inhabilitación para ejercer cargos públicos, lo que le impedía a Maza ser candidato en las próximas elecciones. En ese sentido la Suprema Corte alegó un error en el procedimiento de los diputados, y es en el texto del propio fallo que surge un gran responsable de este error, el entonces diputado Alberto Paredes Urquiza, quién siempre despertó suspicacias en las huestes del bederismo por haber sido funcionario mazista hasta la última hora. Paredes Urquiza, abogado experimentado, fue quién pidió, según el fallo, que “se excluya la solicitud de inhabilitación dado que esto –decía en aquella oportunidad- no es un pronunciamiento que le corresponde a la Sala Acusadora, le corresponderá en su caso a la Sala de Sentencia”. Así sucedió y este pedido del diputado-abogado miembro de la Sala Acusadora, fue aprobado por sus colegas; en este procedimiento se basó la Corte Suprema, interpretando que a Maza no se le dio así la posibilidad, de que se defienda de la inhabilitación. “Del expediente de juicio político surge que dicha sanción (la inhabilitación) fue incluida en la sentencia dictada el 17 de abril de 2007, pero que no fue adecuadamente votada conforme constitucionalmente se requería, lo que se traduce en una afectación del derecho de defensa del recurrente”, dice textualmente el fallo. Varios hombres cercanos al Gobernador piensan hoy que Paredes Urquiza lo hizo “a propósito” ;es decir que “vaya a saber con qué motivación - se preguntan- provocó que sus compañeros pisaran el palito, para dejarle camino abierto a Maza al recurso de Amparo, ante una destitución que ya era inevitable”, según Diario Provincia. El supuesto acuerdo de Paredes Urquiza con Maza, para dejarle esa ventanita o ventanal abierto, puede ser el primer capítulo de una novela que recién comienza, y cual culebrón de la siesta, promete pasiones encontradas, traiciones y odio por doquier. Como si fuera poco, Maza utilizó en una conferencia de prensa una frase ya clásica en él: “tiempo al tiempo”, dijo; y fue cuando los periodistas le preguntaron acerca de una posible candidatura suya. Los estudiosos del discurso mazista aseguran que cada vez que dijo eso, significó un “sí voy a ser” rotundo. Para algunos mazistas el camino es la alianza con Menem, lo que les “aseguraría un piso de votos fundamental para encarar cualquier elección”, afirman. Para dirigentes de otros sectores políticos, Maza ya “no tiene” posibilidades; “la gente no vota para atrás”, dicen.
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