viernes, 18 de junio de 2010

UNA FAMILIA EN HUACO HALLÓ UNA TINAJA CON RESTOS ÓSEOS.

Un hallazgo que no deja de sorprender tuvo lugar el domingo pasado en la localidad de Huaco. Una familia, mientras hacía las excavaciones para un cerco perimetral hallaron una tinaja con restos óseos dentro del recipiente. Inmediatamente sacaron la tierra, usando las manos, y se comunicaron con Patrimonio Cultural, de la Secretaría de la Cultura. Este jueves, la familia hizo entrega de estos restos al ente gubernamental. “Espero que los cuiden y protejan, porque hasta le puse el nombre al angelito que estaba dentro de la tinaja”, dijo Elba Olivera de Romero, quien fue una de las protagonistas de este hallazgo. Los hechos se dieron cuando la familia Romero estaba haciendo un cerco perimetral en la zona de Huaco, donde con mucho sacrificio compraron un terreno, para hacer una casa. La familia, llegó a un punto donde al despejar la tierra se encontraron con una tinaja, que se presume que fue de los diaguitas, los aborígenes que habitaron la zona, y la desenterraron. Dentro del recipiente se encontraban los restos óseos de un niño, que habría tenido alrededor del año. Los restos tendrían alrededor de mil años, de acuerdo a las primeras apreciaciones que los profesionales realizaron, puesto que la familia se comunicó inmediatamente con Patrimonio Cultural. Mientras tanto, sacaron los restos y al cierre de esta edición hacían la entrega formal al ente que resguarda la historia y cultura autóctona de La Rioja. “Lo único que les pido es que los cuiden, porque hasta le puse un nombre: Aimará”, dijo Elba Olivera de Romero, quien le compuso un poema al bebé que se encontró dentro de la tinaja. Una de las particularidades que tiene este objeto arqueológico es que en dos lados hay dos agujeros, que permite que los gases que despide el cuerpo salgan por estos orificios. De esta manera, la tinaja permanece intacta. “La inteligencia que tuvieron es admirable”, dijo Elba Olivera, quien es conocedora de la cultura diaguita. Lamentablemente, los obstáculos económicos la hicieron abandonar sus estudios en el Profesorado de Historia, pero sigue cultivando su acervo cultural con respecto al antepasado riojano. “Si no desconocemos nuestro pasado, no sabremos hacia dónde vamos. Hay que seguir investigando nuestra identidad”, reflexionó la mujer, que dijo que en la zona se descubrieron más hallazgos de esta zona, con lo cual es una zona potable en este aspecto. “Quiero que se conozca la identidad de los riojanos. Por eso tenemos que tomar conciencia todos”, concluyó.

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