Tratar de frenar las consecuencias diarias de la pobreza no es tarea fácil y menos para un gobierno de una provincia dramáticamente dependiente de la caja nacional. Sin embargo, el programa de erradicaciones de ranchos que impulsa el gobierno local ha permitido ya cambiar la calidad de vida a unas 2 mil familias en la Capital y parte del interior. El problema es que la demanda crece, tal vez al ritmo de la pobreza que no logra ser mitigada porque la provincia no puede generar la suficiente cantidad de empleo genuino. El coordinador Ejecutivo del gobierno, Gastón Millicay, uno de los responsables políticos del programa de erradicaciones, admitió este miércoles en Radio Independiente, reproducidas en el sitio F5larioja, que aún faltan construir entre 3 y 4 mil viviendas sociales para familias que viven todavía en ranchos. Millicay dijo también que la demanda crece. Cuando el plan arrancó, el relevamiento social hablaba de 1.200 ranchos a erradicar. Ahora hay mas. Pero además advirtió que hay gente que arma un rancho para ver si puede recibir una casa. Finalmente el funcionario precisó que muchas casas se entregan a familias que no viven en ranchos pero que sus viviendas precarias son de adobe, por lo que el programa se diversificó para alcanzar a mas beneficiarios. Millicay se reunió durante la mañana de este miércoles con las familias que reclaman viviendas en el barrio Libertador, los cuales durante la jornada del martes cortaron el tránsito en la avenida Ramírez de Velazco reclamando celeridad en la obra de construcción de las viviendas en lotes con servicios. En este sentido, el funcionario transmitió las garantías del Gobernador de que la obra se ejecutará en tiempo en forma de acuerdo a lo pactado inicialmente con las familias. Los vecinos quedaron conformes con la respuesta, aunque aseguraron que si no se cumplen con los tiempos establecidos retomarán el reclamo.

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