miércoles, 29 de agosto de 2012

PUY SORIA, EL MAZZÓN RIOJANO.

El secretario de Tierras cumple otra vez la misión de operador político del bederismo. Tiene esa misión encomendada por el propio Beder Herrera, aunque debe lidiar con la interna del propio peronismo. Se da tiempo para escuchar y transmitir cada uno de los mensajes a su jefe político, que es el gobernador. Desde hace un tiempo hablaba poco y solo se lo escuchaba decir sobre la crisis mundial y sus repercusiones en el país y en la provincia. Desde principio de año a la fecha también se dieron hechos que el propio gobierno se encargó que no se de identidad, pero toma nota de las marchas contra la minería y sel crecimiento del reclamo impulsado por el quintelismo. Pero desde hace dos semanas, hay diálogos que pueden llegar a marcar la estrategia oficial en torno a las internas del PJ, como las elecciones legislativas y por qué hablar de un tercer mandato del gobernador. En ese marco, Luis Beder Herrera le ha ratificado la confianza a Ariel Puy Soria, que es secretario de Tierras, pero ahora hace otra vez las veces de operador político, como ya sucedió antes de las elecciones provinciales. Toma café y mates con todos, y se da tiempo para escuchar y transmitir cada uno de los mensajes a su jefe político, que es el gobernador. Eso le dio margen para entusiasmar al titular del Poder Ejecutivo para que se llegara a la Casa de Todos y le de contenido al llamado a elecciones internas, con el fin de preparar la cancha. El planchado en sí del año, ya que no es electoral y además la preocupación de lo que puede pasar está, aunque no se hable en voz alta en la Casa de Gobierno, mientras que llevó a Puy Soria para decirle a Beder Herrera que su sola presencia el viernes por la noche en el Salón de Actos del PJ le había a dar el empujón para trabajar por una afiliación masiva y que el gobernador lo transformó en una palabra: “enamorar”. Le promete estar a todos, como en la mañana del martes cuando le decía por teléfono al ministro de Gobierno, Felipe Álvarez, que se estaba dirigiendo al lugar de reunión y saludaba al intendente de Sanagasta, José Aparicio, en el Hotel Talampaya. El secretario de Tierras, ya bautizado como “El Juan Carlos Mazzón riojano”, por su similitud de ser el operador político de la Casa Rosada, tiene la misión de aglutinar a todos y todas en pos de bajar las banderas de la interna y arriar las banderas del proyecto, más allá de las diferencias. Ese es el mensaje que viene de la Residencia Oficial y lo comentó en la intensa reunión de la mesa Capital del PJ en la noche del lunes, a pocos metros de otro despacho del gobernador. Habla en forma permanente de unidad, ya que no es tiempo de rupturas porque son tiempos tormentosos por lo que se escucha y lo que viene desde la Plaza de Mayo. Un peronismo fortalecido aguanta cualquier golpe, en cambio con flancos débiles ya la cosa cambia. En ese camino transita para llegar con el mismo pensamiento a cada uno de los departamentos, pese que muchos no piensan en las internas del 16 de diciembre sino en los comicios legislativos, en la que los principales departamentos irán a las urnas. Pero el peronismo es la única sociedad donde en muchos casos cada uno de sus accionistas tiene sus propios intereses. Es decir muchos solo piensan en hoy y casi nunca en mañana, que ha provocado diferencias de criterios a la hora de comandar lugares de la política. Así se rearma el peronismo lleno de internas, en donde Puy Soria tendrá que cabalgar en ese campo para aprobar la materia encomendada por Beder Herrera.

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