lunes, 14 de marzo de 2011

EL BEDERISMO Y SUS PROPIAS TRAICIONES.

Ya no habrá reuniones semanales en el quincho de la Residencia Oficial 1, reducto del oficialismo. Coincidían diputados y dirigentes, con el fin de menoscabar el poder territorial de Ricardo Quintela en las elecciones del 29 de mayo. Hablaban de avanzar en un proyecto común para dejar lo mejor posible representado al bederismo en el principal departamento de la Capital. Y la última reunión fue elocuente, ya que habían sellado un acuerdo a sangre: quien esté mejor posicionado a intendente saldría a la cabeza de la lista y los demás acompañaban. Y además a través de un sondeo oficial se definía la lista a concejales y quien lideraría el estamento a diputado. Hubo besos y abrazos con testigo fiel a la Residencia Oficial, pero como sucede en la política actual, las apetencias personales dejan de lado cualquier proyecto superador y eso ha sido el desencadenante para que el bederismo solo sea un sello partidario creado a través del Frente del Pueblo. Jorge Basso hizo su juego con apariciones cerca de Javier Tineo y potenciado por el sector lunista; Bosetti fue más allá y se subió al avión con el gobernador, con el propósito de acompañarlo a despachos de la Casa Rosada. Luego el ministro de Infraestructura se acercó al intendente, tras que se reunió con Luis Beder Herrera en Anguinán, y esos movimientos han provocado un quiebre en la Mesa Capital que solo el mandatario provincial podría solucionar. Lobby de todo tipo también hubo, como que Basso es el mejor dirigente de la Mesa Capital y ya lo había transmitido en una reunión en la zona de la Quebrada, aunque tenga un porcentaje que oscila entre el 7 y 8 por ciento. Bosetti está mejor situado con un 17 por ciento, según el último sondeo bederista. Hasta el propio gobernador destacó el crecimiento  del legislador en plena charla con representantes quintelistas. Pero la Mesa Capital ya no oculta un discurso unánime que Bosetti no tendrá su apoyo por la campaña de desprestigio que han sufrido a través de su radio. Entonces ha dejado al oficialismo de la Casa de Gobierno sin candidato para enfrentar al quintelismo, aunque Guillermo Galván jugará mediante un frente con todos los sectores no martinistas en la Capital. Beder Herrera podría dar una señal al recorrer esta semana con Bosetti una serie de obras en Capital, por lo menos hablado durante el fin de semana. Pero el gobernador está por encima de las rencillas personales en el ambiente político. Lo cierto que Quintela encuentra alivio en los desencuentros bederistas, y las traiciones políticas, ya que su temor cierto era el armado de un municipio paralelo. Ahora más tranquilo, el quintelismo define una lista o dos para tomar el control del Concejo Deliberante y no depender de sus aliados.

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