viernes, 26 de febrero de 2010

SAN CARLOS DE ANILLACO: 10 AÑOS DESPUÉS REGRESÓ AL CENTRO DE LA ESCENA POLÍTICA.

Diez años después. El ex presidente volvió al centro de la escena política y se convirtió en la única apuesta para quebrar el poder del oficialismo en la Cámara alta. El arco opositor busca sellar un pacto para que el riojano sume la firma número 37. El Peronismo Federal, interbloque en el que se enrola Carlos Menem, no logra explicar el faltazo del riojano a la sesión preparatoria del miércoles. El puntano Adolfo Rodríguez Saá no descarta viajar a La Rioja para entrevistarse personalmente con él. Incluso evaluaba concurrir acompañado por el salteño Juan Carlos Romero. El Adolfo, como llaman al histórico senador de San Luis, revisaba meticulosamente ayer cada uno de los contactos que había mantenido con el ex presidente para encontrar en qué punto falló la comunicación. En defensa de su jefe político, su compañera de bloque, Liliana Negre de Alonso, confió que el jefe de despacho de Menem –Nicolás De Vedia– le había dicho a Rodríguez Saá que el día de la sesión “el Carlo” lo esperaba en el despacho para tomar un café y charlar. Los comentarios de Negre de Alonso intentaban atenuar el desplante que Menem hizo a todos los integrantes de ese espacio cuando afirmó: “No participé de ninguna negociación”, “no firmé ningún documento” y “no autoricé a nadie a hablar en mi nombre”. Consultado por los periodistas parlamentarios, el radical Gerardo Morales, la cara visible del armado opositor, no quiso hablar de Menem. Se limitó a responder: “Rodríguez Saá y Romero son los encargados de estar en contacto con él”. Ése fue precisamente el punto débil de toda la estrategia opositora. Nadie tuvo un contacto fluido con el riojano. Aunque Negre de Alonso exhibió un correo electrónico en el que el jefe de despacho de Menem aseguraba que éste pretendía continuar integrando las comisiones de Justicia, Asuntos Municipales, Defensa y Coparticipación además de sumarse a Relaciones Exteriores y a la bicameral del MERCOSUR. Lo que Negre de Alonso no dijo es que esa comunicación es del 25 de noviembre del año pasado. En los pasillos de la Cámara alta aseguraban ayer que desde hace 40 días ni Rodríguez Saá ni Romero, hablan con él. Aunque se preocupaban por que su enojo no trascendiera, en voz baja los radicales subrayaban que los peronistas disidentes les habían ocultado información. Por ejemplo, la falta de contacto con Menem. De hecho la única información que habían tenido en todos estos días les había llegado a través de Julio Cobos, que se había comunicado telefónicamente con Eduardo Menem. Teniendo en cuenta que en el mismo momento en que se realizaba la reunión preparatoria de la sesión ya había comenzado a trascender que el riojano no se presentaría, no hubo ningún plan alternativo para evitar el fracaso que finalmente sufrieron cuando el kirchnerismo abandonó el recinto y los dejó sin quórum. Ayer frente a las cámaras televisivas, Negre de Alonso sólo atinó a decir: “No sé qué pasó con Menem”. En la Cámara alta no es ninguna novedad que Menem se mostró muy molesto cuando Felipe Solá destacó a la salida de la presentación del interbloque, el año pasado, que no se sentía cómodo al lado suyo. El ex presidente consideró que ni Rodríguez Saá ni Romero habían evitado el destrato. Al margen de la interna peronista, en el resto del espacio opositor no descartan que una mano negra del Gobierno haya influido en el faltazo de Menem. Un senador opositor que a primera hora del miércoles se entrevistó con el actual subsecretario de Pesca, el chubutense Norberto Yahuar, comentaba que el funcionario le había adelantado horas antes de la sesión preparatoria que “a la oposición le faltaría un senador”. El dato se suma a la larga lista de especulaciones que rodean a la ausencia del senador por La Rioja. Más allá de las gestiones que durante el fin de semana realicen los peronistas para sumar a Menem, lo real es que por el momento la oposición no modificó su estrategia. En diálogo con la prensa, Morales aseguró que “no hay ninguna modificación en la propuesta, no hay ninguna negociación en marcha con el oficialismo y no habrá ninguna negociación. Vamos a la sesión del miércoles que viene con los 36 senadores que firmaron el acta”. Morales aprovechó para confirmar que su fuerza concurrirá el lunes a la apertura del período ordinario de sesiones. En la noche del miércoles, después de que el kirchnerismo bloqueó la preparatoria del Senado, Elisa Carrió se comunicó con el senador jujeño. Le transmitió su solidaridad y le dijo que ante la posibilidad de que el oficialismo impida el funcionamiento del Congreso habría que considerar la presencia en la Asamblea Legislativa en la que Cristina Fernández de Kirchner hará su discurso anual de apertura del período legislativo. “Transmití mi solidaridad con la oposición del Senado, pero el Senado no se dio cuenta todavía de lo que pasó”, le confió Carrió a Crítica de la Argentina.
Por Eduardo Tagliaferro

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