El ministro del Interior, Florencio Randazzo, admitió este fin de semana que “se está hablando con todos los gobernadores”. Y aseguró que “casi todos están de acuerdo con el Fondo”. Y completó: “Es muy beneficioso tomar recursos, con un costo de sólo el 0,3% de interés, antes que tomar créditos del mercado al 14%”. Según altas fuentes de la Casa Rosada, los encargados de gestionar el apoyo son Randazzo y el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, que comenzaron a llamar a todos los jefes distritales. El otro pilar de la estrategia es la judicial. El Gobierno presentó un recurso ante la Corte Suprema para que le permita el uso de las reservas, que había sido frenado por la Justicia. Si la Corte le da la razón, el uso de reservas se haría efectivo, aunque luego, como todo DNU, debería ser convalidado por al menos una de las dos cámaras del Congreso. El Gobierno apuesta al Senado, donde tienen mayor control que en Diputados. Así y todo, en la Casa Rosada existe incertidumbre y nerviosismo: cada vez son más las exigencias de las provincias. La Presidenta había firmado en diciembre el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2010/09, que disponía el uso de 6569 millones de dólares de las reservas del Central para conformar el Fondo, con el cual se garantizaría el pago de la deuda de 2010. La Casa Rosada buscará el aval del Congreso el 3 de marzo, una vez que comience el período las sesiones ordinarias en el Parlamento. Hubo este fin de semana más definiciones de Randazzo. “El Fondo no se usará para pagar las deudas de las provincias con la Nación. Sólo para pagar la deuda de la Nación con los acreedores”, dijo. En las semanas previas de la crisis, el Gobierno hizo trascender que iba a tentar a gobernadores con el uso de reservas para engrosar la coparticipación y los envíos para obra pública. Ahora, Randazzo lo desestimó: “Queremos dar certeza a los acreedores en particular y al sistema financiero en general, para bajar la tasa de interés y de ese modo poder tomar financiamiento a baja tasa para la Nación y para proyectos productivos de las empresas”. Algunas provincias habían condicionado su apoyo al DNU 2010/09 a que la Nación le garantizara las reservas para cubrir deudas. El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, fue el primero y reclamó un bono federal a 10 años. La idea fue bien apoyada por sus pares de Buenos Aires, Daniel Scioli, de Chaco, Jorge Capitanich, y de San Juan, José Luis Gioja. Ahora, el señuelo del Gobierno es el giro de recursos para gastos corrientes. Y envió una señal. Scioli y el gobernador de Misiones, Maurice Closs, anticiparon su respaldo público al Fondo y al día siguiente, Buenos Aires recibió 200 millones de pesos y Misiones 25 millones, como se publicó en el Boletín Oficial. Según Randazzo, el gobierno descuenta el apoyo de Tucumán, Entre Ríos, Santiago del Estero, Corrientes, Mendoza, La Rioja , Santa Cruz y Tierra del Fuego. Muchas de esas provincias esperan giros. Sin embargo, deberá negociar el voto de La Pampa , que está díscola. Catamarca y Río Negro están condicionadas por la UCR. San Luis, Capital y Chubut no acompañarán. El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, dijo: “El DNU es un mamarracho: dijeron que iban a dar más coparticipación, pero era todo mentira”. El gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, se distanció ayer del Gobierno: “Necesitamos un 70% de coparticipación federal. Dependemos muchísimo de la Nación y después nos piden el voto”.
lunes, 8 de febrero de 2010
LA RIOJA APOYARÁ EL PROYECTO DE LOS FONDOS DEL BICENTENARIO.
El ministro del Interior, Florencio Randazzo, admitió este fin de semana que “se está hablando con todos los gobernadores”. Y aseguró que “casi todos están de acuerdo con el Fondo”. Y completó: “Es muy beneficioso tomar recursos, con un costo de sólo el 0,3% de interés, antes que tomar créditos del mercado al 14%”. Según altas fuentes de la Casa Rosada, los encargados de gestionar el apoyo son Randazzo y el jefe del Gabinete, Aníbal Fernández, que comenzaron a llamar a todos los jefes distritales. El otro pilar de la estrategia es la judicial. El Gobierno presentó un recurso ante la Corte Suprema para que le permita el uso de las reservas, que había sido frenado por la Justicia. Si la Corte le da la razón, el uso de reservas se haría efectivo, aunque luego, como todo DNU, debería ser convalidado por al menos una de las dos cámaras del Congreso. El Gobierno apuesta al Senado, donde tienen mayor control que en Diputados. Así y todo, en la Casa Rosada existe incertidumbre y nerviosismo: cada vez son más las exigencias de las provincias. La Presidenta había firmado en diciembre el decreto de necesidad y urgencia (DNU) 2010/09, que disponía el uso de 6569 millones de dólares de las reservas del Central para conformar el Fondo, con el cual se garantizaría el pago de la deuda de 2010. La Casa Rosada buscará el aval del Congreso el 3 de marzo, una vez que comience el período las sesiones ordinarias en el Parlamento. Hubo este fin de semana más definiciones de Randazzo. “El Fondo no se usará para pagar las deudas de las provincias con la Nación. Sólo para pagar la deuda de la Nación con los acreedores”, dijo. En las semanas previas de la crisis, el Gobierno hizo trascender que iba a tentar a gobernadores con el uso de reservas para engrosar la coparticipación y los envíos para obra pública. Ahora, Randazzo lo desestimó: “Queremos dar certeza a los acreedores en particular y al sistema financiero en general, para bajar la tasa de interés y de ese modo poder tomar financiamiento a baja tasa para la Nación y para proyectos productivos de las empresas”. Algunas provincias habían condicionado su apoyo al DNU 2010/09 a que la Nación le garantizara las reservas para cubrir deudas. El gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, fue el primero y reclamó un bono federal a 10 años. La idea fue bien apoyada por sus pares de Buenos Aires, Daniel Scioli, de Chaco, Jorge Capitanich, y de San Juan, José Luis Gioja. Ahora, el señuelo del Gobierno es el giro de recursos para gastos corrientes. Y envió una señal. Scioli y el gobernador de Misiones, Maurice Closs, anticiparon su respaldo público al Fondo y al día siguiente, Buenos Aires recibió 200 millones de pesos y Misiones 25 millones, como se publicó en el Boletín Oficial. Según Randazzo, el gobierno descuenta el apoyo de Tucumán, Entre Ríos, Santiago del Estero, Corrientes, Mendoza, La Rioja , Santa Cruz y Tierra del Fuego. Muchas de esas provincias esperan giros. Sin embargo, deberá negociar el voto de La Pampa , que está díscola. Catamarca y Río Negro están condicionadas por la UCR. San Luis, Capital y Chubut no acompañarán. El gobernador de Chubut, Mario Das Neves, dijo: “El DNU es un mamarracho: dijeron que iban a dar más coparticipación, pero era todo mentira”. El gobernador de Santa Fe, el socialista Hermes Binner, se distanció ayer del Gobierno: “Necesitamos un 70% de coparticipación federal. Dependemos muchísimo de la Nación y después nos piden el voto”.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario