Un acto “federal” en la provincia de Salta y el llamado formal al pacto de sectores sociales, hoy reconvertido en una suerte de relanzamiento de gestión, que la presidenta Cristina Fernández esbozó durante la campaña electoral. Esos son el escenario y objetivo que el kirchnerismo imagina para el festejo del próximo 25 de mayo cuando realice la presentación del denominado Acuerdo del Bicentenario en el que participaría el gobernador Luis Beder Herrera.
El plan de la Casa Rosada promete convertirse, además, en un nuevo punto de inflexión de la pelea del Gobierno con el campo que, para ese mismo día, planea realizar un acto en la ciudad de Rosario con el apoyo de dirigentes de la oposición que, como la líder de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, ya comprometieron su adhesión. En coincidencia con el estancamiento de las negociaciones que el poder central mantenía con las entidades agropecuarias, la Presidenta decidió apurar los tiempos de la organización de la movilización del 25 de mayo. Fue durante un encuentro en la residencia de Olivos del que participaron gobernadores aliados y legisladores kirchneristas. Esa mesa de trabajo terminó con la elección de la provincia de Salta como escenario de un acto que el Gobierno aspira a convertir en multitudinario. “La idea, en medio de la pelea con el campo es reivindicar la política oficial fuera de la Capital Federal”, explicaron a La Voz del Interior fuentes gubernamentales asociadas a la organización.
Junto a ese gesto, el kirchnerismo apuesta también a reivindicar la figura del gobernador Juan Manuel Urtubey, uno de los jóvenes mandatarios justicialistas que Néstor Kirchner bendijo para el armado de la nueva conducción del PJ que, también con un acto, pero en el conurbano bonaerense, el ex presidente asumirá el miércoles próximo.
En el mismo encuentro, la mandataria facultó al secretario general de la Presidencia, Oscar Parrilli, para coordinar los anuncios que la Presidenta esbozó en el marco de su discurso de apertura de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación, en marzo pasado, cuando el conflicto con el campo todavía no había comenzado a empañar a su flamante gestión. Hasta el momento, en el Gobierno afirman que, además de reeditar la idea de “pacto social” a largo plazo la propuesta de acuerdo kirchnerista incluirá anuncios claros en tres capítulos centrales: inflación, inversiones y redistribución del ingreso, este último ítem como el argumento central de la pulseada con el sector agropecuario. Otro punto central será el de los anuncios en materia de obra pública –un apartado que tendrá como protagonista excluyente al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido– que contemplarán un amplio cronograma de inauguraciones para todo el transcurso del año 2010. Con la premisa de incluir en los anuncios a los sectores empresario, financiero y sindical, el Gobierno definió que tanto la CGT que comanda el camionero Hugo Moyano como la Unión Industrial Argentina, sean pieza clave de la coordinación de los anuncios. Una forma de “compensar” la ausencia, de no mediar un acuerdo, del sector agropecuario.
Asumido en la intimidad de la Casa Rosada como la oportunidad de “relanzar” la gestión presidencial en medio del conflicto con el campo, la discusión sobre el Acuerdo del Bicentenario alimentó también las versiones de posibles nuevos cambios en el Gabinete.
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