La reforma electoral propone internas primarias abiertas y simultáneas para todos los cargos electivos nacionales, y eliminar la propaganda paga en radio y TV, entre otras modificaciones. En un ámbito más descontracturado que el Parlamento pero sin dejar de lado las críticas propias de cada símbolo partidario, funcionarios, expertos en la materia y distintos referentes de las fuerzas políticas más importantes, se dieron cita en el Hotel Continental de Buenos Aires para saldar la deuda del debate por la flamante reforma política. La reforma electoral propone internas primarias abiertas y simultáneas para todos los cargos electivos nacionales, y eliminar la propaganda paga en radio y TV, entre otras modificaciones:
-Con la reforma, el sufragio “será obligatorio y se podrá emitir un voto para una sola agrupación política". De esta forma, también "se eliminan las lista colectoras y espejos" y "se votará con el mismo padrón que la elección general". Las modificaciones afectan a todos los cargos electivos nacionales (presidente, vice, diputados y senadores). La convocatoria la hará el PEN por lo menos 90 días antes y se tendrán que hacer entre 60 y 90 días antes de las elecciones generales. Los electores pueden votar en las internas de un solo partido.
-Los candidatos a presidente y vice deben sacar un mínimo del 1 por mil del padrón general (hoy serían casi 28.000 votos). Los candidatos a diputados y senadores necesitarán, por lo menos, el 2 por mil del distrito por el que se postulan. Los candidatos sólo pueden presentarse en las internas de un partido y para un solo cargo.
-Otro punto novedoso se da con el manejo de la publicidad en radio y televisión. La misma se regulará bajo criterios de igualdad para todos los partidos políticos, para lograr "una distribución equitativa de espacios en medios audiovisuales". Esto trae aparejado " la prohibición de publicidad de actos de gobierno desde 15 días antes de la fecha de la elección", como así también el acortamiento de las campañas electorales "a 35 días para la elección general y 30 días para las primarias". Los partidos que contraten publicidad serán sancionados, pero el canal o la emisora perderán su licencia.
-El proyecto agrega que "la publicidad en los medios audiovisuales será de 25 días en la elección general y 20 días en las primarias". Los spots debe financiarse con los fondos de campaña; las publicidades de TV deben tener subtítulos. Basándose en la Ley de Medios, las emisoras de radio y TV deben ceder para la publicidad electoral en forma gratuita el 10% de su espacio de programación, es decir que las radios y canales no cobrarán de ningún modo dinero por las campañas. El proyecto habla de publicidad en radio, TV y medios gráficos y no menciona a Internet.
- Para oficializar a los candidatos, los votos en las internas de cada partido tienen que alcanzar el 3% del total de votos positivos del distrito (es decir, excluyendo a los votos en blanco, anulados y ausentes).
-En cuanto a los aportes, esta ley pretende que "los aportes y espacios en los medios sea 50% para todos los partidos de manera igualitaria y 50% de acuerdo al resultado de la elección anterior".
-Una vez modificada la ley electoral, la ley permitirá "la unificación de mesas femeninas y masculinas y la reducción de votantes por mesa", además de "la modernización y digitalización del registro de electores".
-A su turno, se creará "el Registro Permanente de Voluntario de Autoridades de Mesa" y "el cuarto auxiliar de boletas".
-Las modificaciones pertinentes incluyen un mayor control por parte de la Justicia sobre "el mínimo de afiliados" por partidos políticos, que para constituirse ahora necesitarán "afiliaciones permanentes, en lugar de adhesiones".
- Desde quince días antes de las internas y desde el mismo período para las elecciones generales se prohíben a los gobiernos las inauguraciones, lanzamientos de planes y todo acto que pueda promover "la captación del sufragio".
-Por último, la reforma establece que "no podrán ser candidatos quienes estén procesados por crímenes de lesa humanidad". La jornada de discusión “La reforma electoral: los desafíos de implementación y la agenda pendiente”, fue organizada por CIPPEC (Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento), IDEA Internacional y Fundación RAP. En una primera mesa expusieron Santiago Hernán Corcuera, de la Cámara Nacional Electoral; Eduardo Di Rocco, secretario de Asuntos Públicos; y Ana María Mustapic, vicepresidente del Consejo de Administración de CIPPEC y profesora de la Universidad Torcuato Di Tella. En una segunda instancia, debatieron el secretario de Gestión Pública, Juan Manuel Abal Medina; los diputados nacionales Mónica Fein (Partido Socialista), Jorge Landau (FPV), Adrián Pérez (CC), Federico Pinedo (PRO) y Margarita Stolbizer (GEN). Felipe Solá (Peronismo Federal) y Ricardo Gil Lavedra (UCR) fueron los grandes ausentes del encuentro. Entre el centenar de asistentes, estuvo en primera fila el diputado Francisco Fortuna y un poco más atrás, también se la vio a Gabriela Michetti. Más allá de la jornada –signada por la dificultad de la implementación de la nueva normativa-, se destacó como problemática fundamental la innovación que trae la reforma en cuanto al financiamiento de los partidos políticos. “Todavía no existe un cronograma para la reglamentación ni se ha previsto el presupuesto para que la Dirección Nacional Electoral pueda afrontar sus nuevas tareas”, reconoció Di Rocco, dejando al descubierto las falencias con las que habrá que lidiar de aquí a las elecciones. Por su parte, justo después de los dichos del secretario de Asuntos Públicos, Corcuera señaló que “el Poder Legislativo debió haber incorporado un debate presupuestario, era indispensable porque la ley debe ser cumplida, el problema es que la ciudadanía debía tener derecho a elegir y saber cuánto le va a costar este sistema enormemente ambicioso, fundado en el principio de equidad, que es noble; ahora bien, no hemos tenido en claro cuánto nos va a costar ni cómo efectivamente se va a ejecutar”. “Las elecciones generales van a ser sencillas, si es que logramos superar airosamente la instancia de las primarias", señaló Corcuera. A su tiempo, Mustapic –de intervención escéptica para con la norma- aseguró que “esta ley crea un campo de juego desnivelado” que favorece a la dirigencia partidaria y da ventajas a quienes ocupan cargos. De los representantes del Congreso, Stolbizer fue la primera en hablar en sus diez minutos correspondientes y fue también la que más cargó contra la reforma. “Aceptar el título de esta jornada sería reconocer que hay una agenda pendiente; yo no reconozco una agenda porque tengo críticas muy fuertes a lo que se ha hecho”, sostuvo la líder del GEN. “Si de algo carece esta ley, es de algún mecanismo que plantee la equidad entre los partidos políticos”, disparó Stolbizer, a la vez que señaló que “muchas veces, los resultados de las elecciones terminan siendo un efecto directamente producido por el nivel de inversión que se ha hecho en la campaña”, poniendo de relieve el tema del financiamiento y poniendo de ejemplo el caso de Francisco de Narváez. Otro tema que persistió en el tapete fue la discusión sobre la cantidad de partidos políticos. La ley 26.571 acotaría en la competencia a los 600 partidos que hasta el momento pretenden disputarse los cargos. “¿Quién dice cuántos son los partidos que es bueno que existan en un sistema?” consultó la representante del GEN y culpó a los partidos “tradicionales” por la atomización actual. Concluyó su exposición subrayando que “la reforma borra de un plumazo a todos los ciudadanos que se sienten representados por los partidos chicos”. Con menos reparos al nuevo sistema, Pinedo reivindicó la propuesta de la “boleta única o el voto electrónico, que busca terminar con el robo de boletas de la elección anterior. Es un sistema que deberíamos trabajar e implementar en la legislación”. Pinedo también sumó al debate el tema de la “lista sábana”, haciendo diferencia entre la lista sábana horizontal de la vertical. “Este es el famoso tema de que se elija gente que los electores no tienen idea de quiénes son y después los ven actuar y votar en contra de lo que ellos pensaban o incluso pasarse de partido”, reconoció Pinedo. En línea con lo expuesto por el PRO, Adrián Pérez se acopló al interés por la implementación de la boleta única y puso especial esmero en que se mejore la transparencia como tópico fundamental de la agenda. Crítico con el oficialismo, fustigó que la ley fuera “más el traje a medida del gobierno de turno que unas nuevas reglas del juego surgidas de un amplio consenso”. A la vez, lamentó que no estuviera Gil Lavedra y apuntó a que “no existe el radicalismo como gran aparato político” en contraposición con el peronismo. En un discurso más bien conciliador y moderado, la diputada Fein coincidió con Stolbizer en cuanto al “espíritu proscriptivo” del flamante mecanismo. Resaltó a su vez que “una reforma política no puede hacerse con cálculos electorales y menos con mayorías circunstanciales, debe ser una reforma institucional” a la vez que dijo que “debemos discutir un nuevo rol del estado, seguimos teniendo un estado unido a las políticas neoliberales”. Frente a las objeciones de la oposición a la nueva norma, Jorge Landau sostuvo a su turno que “vale decir que se podría haber consensuado y enriquecido más, pero también es cierto que si los partidos de la oposición se hubieran involucrado más en esta ley y no hubieran dado a ultimo momento un paso atrás para votarlo en contra, distinta hubiera sido la conformación final del producto”. El último orador fue Juan Manuel Abal Medina, que comenzó respondiéndole a Stolbizer al señalar que “si me preguntan si esta ley garantiza la democratización de la representación política, la transparencia y la equidad electoral, obviamente que no; pero si me preguntan si avanza en ese sentido, digo que obviamente sí”. “El 99% de la discusión sobre esta ley fue por el financiamiento”, aseguró el secretario de Gestión Pública, destacando la importancia de dicha cuestión y a la vez, “lo más transformador de esta ley, que es este tema sobre la equidad”. Para defender la participación y la igualdad de oportunidades de los candidatos, sostuvo que “los requisitos para los partidos son los menores del mundo” y citó ejemplos. Como conclusión, ante una pregunta del público y dadas las incógnitas que planteó la oposición, Abal Medina contestó que “se votará con esta ley en las próximas elecciones. Es un sí rotundo”.
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