
El ministro también ratificó que la decisión del gobernador es no dar más aumentos en negro y se apuntará fundamentalmente a tres ítems. El primero es impactar en el bolsillo de los trabajadores, el segundo es mejorar los aportes previsionales y el tercero es el aporte a la obra social. El porcentaje final se establecerá una vez que concluyan las simulaciones.
Por otra parte, el funcionario recordó la dependencia de la provincia de los recursos nacionales y enfatizó que los aumentos que se den estarán en consonancia con la política que adopte la Nación en esa materia, ya que exceder ese monto pondría a la provincia en dificultades a la hora de gestionar los fondos para hacer frente al pago. Guerra destacó que la provincia ya se ocupó de sectores claves como educación y salud y adelantó que los aumentos se efectivizarán sin comprometer lo que no se pueda cumplir posteriormente. En ese sentido señaló que los pasos que se den deben ser cuidadosos, porque una vez que se incrementa el gasto hay que sostenerlo en el tiempo. Guerra también resaltó el esfuerzo del gobierno provincial en adelantar el pago de la ayuda escolar y llevarla de 130 a 180 pesos. Otro punto importante fue la explicación de cómo se aplicará la ley que impide descuentos mayores al 40% al sueldo de los trabajadores por parte de bancos, tarjetas y mutuales. Sobre el envío de fondos por parte de la Nación, explicó que además de los fondos coparticipables, que se basan fundamentalmente en impuestos como el IVA o ganancias, la provincia recibe fondos extracoparticipables por 189 millones de pesos, que están en el presupuesto nacional y 80 millones que deben gestionarse y cuya llegada no se da en forma automática. El funcionario indicó que además de los aumentos, el gobierno debe reservar fondos para darle a la provincia un perfil más productivo, ya que hoy, en forma directa, a través de sueldos, contratos, becas y subsidios, el Estado asiste a unas 75 mil personas por mes, esto es prácticamente el 30% de la población de La Rioja. Por su parte, Carlos Laciar agradeció al gobierno por haberlos recibido, ya que este era un hecho que venían solicitando desde hace un tiempo y destacó que la reapertura de la discusión salarial es algo muy importante, ya que de ello dependen miles de trabajadores de la administración pública provincial y municipal.
El gremialista sostuvo que están presentes desde el primer momento, acompañando esta gestión de gobierno y recalcó que a esta mesa salarial fueron invitados a participar todos; “los que no se sumaron en su momento fue porque no tenían como objetivo la defensa de los trabajadores”. También destacó que la conformación de esta mesa es un hecho histórico para la provincia y apuntó que la idea es alcanzar resultados positivos para todos.
Los gremialistas remarcaron que el sueldo de bolsillo de los trabajadores tiene un piso de mil pesos con la quincenita incluida, con un básico de 310 pesos y expresaron que necesitan de un gesto del gobierno para con los trabajadores, tal como se dio con otros sectores. Por otra parte se mostraron de acuerdo en privilegiar los 3 ítems a los que apunta el gobierno.
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